lunes, 13 de noviembre de 2017

EL INSTRUCTOR EN LÍNEA: TUTOR Y ACOMPAÑANTE VIRTUAL



El vídeo "Instructor en línea: Tutor y Acompañante Virtual", es el resultado de un ejercicio individual del Diplomado en Nuevas Tecnologías para la Educación Superior, de la Universidad La Gran Colombia.

Corresponde a tres preguntas esenciales que debemos formularnos a la hora de desempeñar el rol de Instructores de un curso virtual:
  • ¿Qué significa acompañar a un estudiante en su aprendizaje?
  • ¿Qué actitudes se requieren por parte del instructor hacia los estudiantes?
  • ¿Qué estrategias favorecen alcanzar la meta de acompañar a un estudiante virtual?
Los invito a ver el vídeo en el siguiente enlace:  https://youtu.be/ewXGVyBdBfY


miércoles, 16 de agosto de 2017

BLENDED LEARNING: UNA ALTERNATIVA PARA EL APRENDIZAJE AUTÓNOMO Y SIGNIFICATIVO EN LA EDUCACIÓN VIRTUAL

Fuente: www.google.con

El siguiente texto corresponde a la conferencia presentada el 8 de diciembre de 2016 en el 4o. Simposium: “La Educación Virtual: Hacia un Aprendizaje Autodirigido”, organizado por el Espacio Común de la Educación Superior Tecnológica – ECEST-Puebla del Instituto Tecnológico de Teizutlán. Puebla (México).

Es en parte del resultado de trabajo realizado por el grupo de Investigación en Educación de la Vicerrectoria de Universidad Abierta y a Distancia de la Universidad Santo Tomás (VUAD) y que ha contó con mi  participación desde la rectoría de la Universitaria Virtual Internacional.

La investigación denominada “Un Modelo blended-learning para  Educación a Distancia  y Virtual " tiene como objetivo principal: Plantear un modelo de educación blended estas dos modalidades.  Sin embargo, dentro del proceso de este proyecto se han develado algunos factores relevantes relacionados con la didáctica en este modelo combinado o b-learning..

Aprendizaje virtual: autónomo y significativo.

Los  procesos de enseñanza en  modelos  de educación virtual, en sus diferentes metodologías  e-learning, m-learning, p-learning, u-learnig, t-pack entre otros, sin lugar a dudas nos plantean nuevos desafíos para su abordaje e implementación, especialmente en lo didáctico y metodológico,  que requieren de un replantamiento estructural del aprendizaje, permitir innovadoras alternativas de formación,  actualización de mallas curriculares y cambios en las prácticas docentes, pero que, finalmente, apuntan a un aprendizaje más autónomo por parte del estudiante y la posibilidad de enfocarse en adquirir y desarrollar conocimientos que le resulten interesantes, útiles, les encuentre sentido y los “conecte” o relaciones con sus experiencias o aquello que ya conoce o sabe.

En primera instancia,  es importante destacar la evidente relación que el internet ha creado entre la personas y el conocimiento a través de la tecnología; la creación, difusión y socialización de este, gracias a la posibilidad de comunicación, interacción e intercambio inmediatos sin importar el lugar del mundo en que las persona se encuentren, lo que ha desarrollado nuevas formas de aprendizaje adaptadas, como se ha dicho en repetidas ocasiones, al estilo cognitivo, la estructura mental, los procesos de pensamiento y el ritmo individual de cada estudiante.

Este nuevo tipo de relación ha provocado que los modelos educativos hayan evolucionado de manera significativa para adaptarse a nuevos esquemas donde el docente ha dejado de ser el centro del conocimiento, de tener  el privilegio de acceso a las fuentes de información y ser el protagonista del proceso de formación, para convertirse en mediador, orientador y acompañante del estudiante,  centrado la atención en el aprendizaje y no en la enseñanza, convirtiendo al alumno en un agente activo que decide sobre el qué, cómo, cuándo y dónde aprende.  Esto es aprendizaje autónomo.

Por otro lado, el gran auge de la educación virtual ha permitido la creación de gran número de cursos en línea, MOOCS, Objetos Virtuales de Aprendizaje, contenidos digitales, etc. que le permiten al estudiante contar con variadas alternativas para abordar el aprendizaje, otra manera de ver el mundo, un mayor nivel de comprensión  de conocimientos y lo que es más importante una interacción social y un proceso en red a través de múltiples canales que desarrollan un trabajo colaborativo, permiten que el conocimiento adquirido trascienda la persona y se convierta en un proceso social que busca soluciones propias del entorno, garantiza su pertinencia  y supone el reconocimiento de los aprendizajes y la experiencias previas del estudiante y los recursos e información de su contexto lo que lo hace significativo

Desde esta perspectiva la educación virtual ofrece múltiples ventajas como:

·        Aprendizaje activo, a través de la optimización de diversas formas de enseñanza y de aprendizaje.

·    Aprendizaje autónomo. El papel protagónico del estudiante con mayor autonomía cognitiva y la disposición de ambientes y construcción de escenarios para desarrollar su capacidad de autogestión en el proceso formativo. 

·    Interacción. Múltiples formas y canales para la comunicar y compartir el aprendizaje; socializar, difundir y co-crear conocimiento.

·    Innovación. Nuevos métodos de docencia (entendida como la relación dialógica que existe entre docentes y estudiantes),  propuestas didácticas alternativas, creación de novedosos materiales y recursos para la enseñanza; así como el uso de medios y mediaciones, y el desarrollo de nuevas propuestas de aprendizaje.

·     Nuevas competencias.  Los nuevos roles tanto en  el estudiante como en el docente se ven favorecidos por el desarrollo de nuevas aptitudes, habilidades y destrezas.

·      Cobertura y acceso. Mayor cobertura y accesibilidad a población limitada por factores de movilidad, tiempo, espacio físico; eliminar los obstáculos de ingreso a la educación en regiones apartadas de los centros urbanos  y a personas de escasos recursos económicos.

·   Conectivismo. Un aprendizaje social y colectivo más amplio, diverso e incluyente que depende de las conexiones, nodos y redes que son posibles gracias a la incorporación y avance de la tecnología en las prácticas pedagógicas.

·     Mayor flexibilidad en lo curricular y en procesos investigativos.

·     TIC. Incorporación de múltiples y diversas tecnologías de la información y la comunicación al proceso formativo.

·      Estimula a la creatividad y el emprendimiento (empresarial, social y personal).

·   Potencia los diferentes estilos de aprendizaje y el desarrollo de las inteligencias   múltiples.

·    Promueve el Trabajo colaborativo y en red, estimulando el intercambio inmediato y la profundización de información, saberes y conocimiento.

·   Desarrolla el pensamiento analítico y crítico  y capacidad de toma de decisiones y la resolución de problemas.

No obstante este “todo incluido” y el auge de la educación virtual o  e-learning, definida por Mark Jeffrey Rosenberg (2001) como “el uso de tecnologías basadas en Internet para proporcionar un amplio abanico de posibilidades y soluciones que armonicen la adquisición del conocimiento y habilidades o capacidades” ha traído consigo, como ya lo mencioné,  la creación y oferta de múltiples cursos, MOOCS, contenidos digitales, etc. en Internet, que llevaron en ocasiones a la brecha o separación con las clases magistrales/presenciales, puesto que se presentaron como dos fórmulas opuestas de docencia.

Dolores Alemany, (2007) expone incluso, en su documento “Blended Learning: Modelo virtual- presencial de aprendizaje y su aplicación en entornos educativos”, lo que se conoció en su momento como el “fracaso del e-learning”. De esta problematización se identifican varios factores o causas, como son:
·        La mayoría de nuestros  estudiantes presentan debilidades de competencias básicas en procesos lecto-escritores, habilidades de pensamiento numérico y razonamiento lógico.

·         Carencia de un estilo cognitivo definido, ausencia de procesos de autorregulación y muy débiles competencias de autonomía, elementos esenciales en este proceso de formación.

·        Los diseños de e-learning tienden a dejar de lado aspectos que actúan poderosamente en el proceso de aprendizaje, como el aspecto emocional. Aún cuando se emplean herramientas de comunicación e interacción, se nota cierta ausencia del contacto humano.

·        Falta de formación del profesorado para interactuar con este nuevo espacio y así intervenir de manera pertinente en las didácticas de este nuevo medio.

·        Disminución de la calidad en la oferta educativa, por cuanto los desarrollos en el entorno del e-learning han sido pensados sobre todo en las necesidades de las instituciones y no de los usuarios.

En concordancia con esto, un informe de Virtual Educa, reseñado por la revista Semana Educación en su edición de octubre de 2016 (pag. 37), señala que “un aprendizaje combinado, en el que los alumnos combinan la modalidad virtual con la presencial, puede ser especialmente eficaz…”, adicionalmente afirma que: “los nuevos modelos de educación superior a distancia que prevalecerán en las próximas décadas estarán basados en las nuevas tecnologías que combinan el conocimiento con las telecomunicaciones”.

De acuerdo con lo anterior, surge entonces el b-learning, como una recuperación de los aspectos no tomados de la presencialidad en su momento por el e-learning y rescata el uso racionalizado de los recursos y medio tecnológicos. Se plantea también como una solución al rechazo  (por temor o por desconfianza) que algunas personas presentan a la educación virtual.


El Blended lerning una alternativa para el aprendizaje autónomo y signficativo.

En sus inicios, el Blended Learning irrumpe como una formación alternativa, de carácter mixto o híbrido, que mezcla o combina técnicas del E-learning (la distribución on-line de materiales a través de páginas web, foros de discusión y/o correo electrónico) con los métodos tradicionales de enseñanza (conferencias, discusiones en persona, seminarios o tutorías) Graham (2006).

Estos “métodos tradicionales” se refieren a los orígenes y evolución de modelos educativos semipresenciales y a distancia que van, como lo describe Barberá (2001) citado por Llorente (2010) , desde el proceso industrializado propuesto por Otto Peters, hasta el proceso dialógico planteado por  Börge Holmberg, pasando por el proceso independiente de estudio (Charles Wedemeyer) y el autónomo de (Michael Moore); en los cuales, tanto en su aproximación teórica como en su objeto de estudio y sus limitaciones.

De la misma manera, se pueden  identificar los niveles o generaciones que ayudan a comprender el b-learning:

-         Nivel I (1880). Caracterizado por material educativo impreso, audio y video en cassette y transmisión radial. No había interacción sincrónica entre estudiante-profesor, la comunicación era unidireccional y la retroalimentación con grandes intervalos de tiempo. El aprendizaje era pasivo.

-         Nivel II (1960-1990). Enseñanza basada en computador, CD,  correo electrónico, etc., caracterizada por una interacción sincrónica ubicua, en doble vía y una retroalimentación inmediata. El aprendizaje era moderadamente activo.

-         Nivel III (1990- 2005). Aparecen los entornos que combinan aula virtual, plataformas, TIC, tecnología educativa, internet y www.  Existe un alto grado de interacción y retroalimentación.

-         Nivel IV (2005- actual).  Tenemos entornos virtuales de aprendizaje, web 2.0 y 3.0, OVA,  contenidos personalizados y “a la medida”; gestión del conocimiento. Se potencia el aprendizaje significativo, autónomo y en red.

Es así como en la actualidad confluyen estos recientes (y no tan recientes) modelos formativos que configuran el blended learning y amplían los escenarios de formación, trascendiendo las barreras del tiempo y del espacio físico, haciéndolos más flexibles, potenciando el aprendizaje significativo, situado, colaborativo y contextualizado e incorporando multimedios a la gestión del conocimiento.

Así mismo, se aprecian nominaciones adicionales como bimodalidad, educación mixta, entre otras, pero que, en esencia, evidencian la concurrencia inherente de lo virtual y lo presencial como representaciones de un mismo modelo de enseñar y aprender. Ambas modalidades aparecen fusionadas y actúan como una unidad; es decir, como lo menciona Osbaldo Turpo (2010) el énfasis denominativo es puramente expresivo más no determinativo; lo importante estriba en la previsión educativa que considera dichos escenarios como una síntesis sumativa, integradora y sinérgica.

Lo anterior demuestra que el b-learning no es un modelo totalmente nuevo sino que se ha evolucionado y se ha venido enriqueciendo, constituyéndose en “una combinación y/o integración de experiencias de aprendizaje presencial con experiencias de aprendizaje on Line” (Llorente, 2010. Pag. 18).

Entonces, desde esta perspectiva el blended-learning integra diversos factores “presenciales” y “virtuales” (no presenciales) que enriquecen y fortalecen el proceso formativo en función de: las competencias a desarrollar; los objetivos de aprendizaje que se desean alcanzar; las actividades de enseñanza y aprendizaje que se desarrollan; los contenidos, los recursos educativos; la didáctica y las metodologías utilizadas.
De acuerdo con lo anterior, los factores presenciales que deben contemplarse corresponden a:
·        Entornos de aprendizaje que corresponden al lugar físico donde este ocurre  (aula, el laboratorio, el taller, el campo de práctica, etc.), pero que sean pertinentes y contextualizados, 
·        Tutorías in situ, que corresponden al acompañamiento académico (para resolver inquietudes, aclarar, explicar o ampliar los temas.) y personal (apoyo y orientación  de Bienestar y otras instancias de institución, en diversos asuntos), de acuerdo con los requerimientos y  necesidades del estudiante, para que pueda desarrollar su proceso formativo de una manera más coherente y armónica.
·        Interacción entre los diferentes estudiantes de un grupo con el fin de resolver problemas, inquietudes, realizar trabajo colaborativo, desarrollar actividades de aprendizaje compartido y en equipo, etc.
·        Materiales educativos como los textos, documentos, guías, talleres etc. (distribuidos de manera impresa, en CD, en USB, etc.), pero dinámicos, variados y atractivos.
Por otra parte, los factores virtuales corresponden fundamentalmente al empleo de internet, la web y las TIC como mediadores pedagógicos y comunicacionales, tales como:
·        Entornos virtuales de aprendizaje proporcionados por plataformas, Learning Managment System-LMS (Sistemas de administración del aprendizaje), software y sitios web especializados.
·        Contenidos de aprendizaje en línea, correspondientes a Objetos Virtuales de Aprendizaje-OVA, Massive Online Open Courses- MOOCS (Cursos en línea masivos y abiertos), simuladores, contenidos interactivos, etc.
·        Recursos educativos digitales y en línea tales como: Libros, bases de datos, links, hipertextos, blogs, wikis, etc.
·        Tutoría y seguimiento en línea, a través de diferentes medios proporcionados por internet, de manera asincrónica (foro, e-mail, etc.) y sincrónica (chat, video conferencia, etc.)
·        Interacción entre los estudiantes y de estos con profesores, tutores, expertos y estudiantes de otros grupos, utilizando las herramientas de comunicación proporcionadas por internet y por medio de diferentes dispositivos (pc, tablets, móviles, etc.) desarrollando gestión del conocimiento, trabajo colaborativo y aprendizaje en red.
De acuerdo con lo anterior y de según García y Moreno (2006) reseñado por Llorente (2010) las características más relevantes de una modalidad de aprendizaje blended-learning y que favorecerían el aprendizaje autónomo y significativo, serían:
·        Uso de la web, como una fuente de distribución, almacenamiento y gestión del material para profesores y estudiantes que es “globalizado, recuperable, reusable, multidireccional y multiformato”.
·        Facilitar el desarrollo de métodos de estudio independiente, posibilitando, a través de la web, compartir materiales, ejercicios, apuntes, etc.; bien sea como esenciales para un curso o como complemento al mismo.
·        Permitir descentralizar la información y distribuirla entre todos los agentes educativos, facilitando el desarrollo de “técnicas de E/A más distribuidas” y eliminado las limitaciones del modelo presencial donde la aplicación del conocimiento se “cristaliza en experimentos, prácticas de laboratorio, trabajos escritos estáticos y unidireccionales”.
·        Desarrollar tutorías que trasciendan el espacio presencial logrando un mayor conocimiento y seguimiento del profesor sobre el desempeño de sus estudiantes, como de estos a su propio desarrollo.
·        Realizar una retroalimentación, corrección y ajuste más oportunos a cualquier situación que pudiese presentarse en el proceso formativo y puede hacer desde cualquier lugar y en cualquier momento.
·        Incentivar el trabajo participativo, colaborativo y en red  utilizando múltiples medios que permiten la comunicación fuera del contexto del aula de clase presencial, rompiendo la barrera temporal.
·        Lograr una distribución y gestión de la información y del conocimiento de manera más flexible y permitiendo mayor libertad en la realización de las actividades de aprendizaje.
·        Ampliar los métodos evaluativos permitiendo el uso de diferentes pruebas con diferentes formatos y estructuras, actividades y tareas en línea, “mayor precisión y realimentación de los métodos pedagógicos”.
Conclusión.
Como consecuencia de la presencia y penetración de las tecnologías de la  comunicación y la información en el ámbito educativo los paradigmas tradicionales de enseñanza /aprendizaje, sus didácticas y metodologías están siendo modificadas generando oportunidades de desarrollo en varios frentes que permitan un acceso, creación y difusión más amplia del conocimiento pero centradas en el aprendizaje, en los diferentes estilos cognitivos de aprendizaje y en el trabajo colaborativo en red.

En este sentido, la modalidad combinada o blended posibilita un proceso enseñanza/aprendizaje en el que los estudiantes adquieren progresivamente autonomía, pensamiento analítico, crítico y reflexivo; capacidad de indagación, de búsqueda y manejo de la información y toma de decisiones, entre otras capacidades cognitivas para desarrollar el “aprender a aprender”.  Adicionalmente, en lo actitudinal, se fortalece la motivación al aprendizaje,  la adaptabilidad a diversos contextos y ambientes, la autoregulación, etc. y en lo social, facilita el trabajo colaborativo, la comunicación y la  interacción, el liderazgo, la innovación y el aprendizaje compartido.

Considero entonces que debemos dirigir la mirada hacia lo flexible, enfocarnos en las posibles situaciones de los estudiantes, tanto los  que utilizan al 100% la virtualidad  como los que utilizan  medios  “artesanales”  o tecnológicos básicos como en la  distancia tradicional y reflexionar, como nos indican Llorente y Cabero  (2008, p.2),  sobre “la perspectiva que plantea que el B-learning, de combinar la eficacia y la eficiencia de la clase presencial con la flexibilidad del eLearning, sin que con ello queramos decir que la aplicación del éste último en sí mismo sea ineficaz” .
Parte del éxito  en el fortalecimiento y proyección del b-learning  estará dado por los esfuerzos institucionales en la concepción misma de esta modalidad. Es indispensable concebirla como parte de los PEI y los planes de desarrollo de las instituciones; socializar y capacitar de los docentes y personal administrativo, tanto en los aspectos técnicos como en los pedagógicos, didácticos, éticos y de gestión de este modelo.


REFERENCIAS:
Alemany, D. (2007). Blended Learning: Modelo virtual- presencial de aprendizaje y su aplicación en entornos educativos. Universidad de Alicante. Recuperado de https://www.dgde.ua.es/congresotic/public_doc/pdf/31972.pdf, en septiembre 12 de 2016.

Barberá, E. (2001). La educación en red. Actividades virtuales de enseñanza y aprendizaje. Barcelona: Paidós.
Graham, Ch., Bonk, C.J. (2006).The Handbook of Blended Learning: Global Perspectives, Local Designs. San Francisco (USA): Pfeiffer and Wiley  imprint

Llorente M., Cabero, J (2008) Del e-learning al Blendend Learning: nuevas acciones educativas. Recuperado  de

Llorente, M. del C. (2010). Formación semipresencial apoyada en la red (Blended learning). Sevilla: Ed. MAD S.L.
ROSENBERG, M. J. (2001) E-learning strategies for delivering knowledge in the digital age. Nueva York:McGraw-Hill.

SEMANA-Educación (2016) No. 18.  ISSN:2500-6193. Bogotá: Publicaciones Semana S.A.

Turpo G.,O. (2010). Perspectiva de la convergencia pedagógica y tecnológica en la modalidad blended learning. Recuperado de




lunes, 22 de mayo de 2017

PROCESOS LECTOESCRITORES EN AMBIENTES VIRTUALES DE APRENDIZAJE



Esta ponencia corresponde a la primera fase de la investigación sobre los procesos lecto-escritores en ambientes virtuales de aprendizaje de los postgrados de educación de la Universidad La Gran Colombia (UGC). Aborda las etapas de fundamentación teórica sobre los procesos de lectura y escritura en general, y en entornos virtuales específicamente; contextualización y planteamiento del problema, a partir del cual se definen los objetivos general y específicos; se proponen las categorías para la indagación, las cuales son el resultado de un  ejercicio piloto realizado con un grupo de Maestría en Educación y uno de Especialización en Pedagogía y Docencia Universitaria que permitió determinar  los tópicos sobre los cuales se debe enfocar la investigación y estructurar la encuesta que sirve como instrumento para identificar las principales tendencias y dificultades que tienen los estudiantes al momento de leer o de escribir textos digitales en ambientes virtuales; para finalmente establecer cuáles son los aspectos más relevantes que se deben contemplar en el diseño de herramientas didácticas que faciliten a los estudiantes de los postgrados de la UGC desarrollar estos procesos de manera más eficaz y eficiente. 

Fue presentada en el VII Congreso de Internacionales de Experiencias Pedagógicas y Didácicas en Educación Virtual dela Red Internacional de Investigación en Educación Virtual RIIEV, realizado entre el 23 y el 25 de mayo de 2017.
VER PONENCIA COMPLETA EN:  
https://www.youtube.com/embed/bixwiVY0xXs?rel=0

lunes, 5 de diciembre de 2016

LA ENSEÑANZA SUPERIOR



El siguiente documento corresponde al texto colectivo creado a a través de la wiki del módulo de Didáctica de la Educación Superior de la Maestría en Educación (cohorte 11) de la Universidad la Gran Colombia.  

Ha sido compilado, organizado y editado por Carlos Fernando Latorre B. En su elaboración han participado los maestrantes: Ana Milena Acosta Acero,  Flor Marleny Buitrago Avila, Clemencia Lorena Delgado Zambrano, Martha Cecilia González Pulido, Fabio Alexander Jiménez Rodriguez, Liliana López Hernández, KarenMarin Moreno Yulieth, Diego  Sanchez Rodriguez,  Mónica Cecilia Zamora González .

A partir de la Declaración de Bolognia (junio, 1999) la enseñanza superior, para los países europeos, se convirtió en el elemento fundamental para promover en las Universidades la "movilidad de los ciudadanos, su ocupabilidad y el desarrollo global del continente". Estos, y otros, planteamientos fueron inmediatamente tomados por América Latina, y naturalmente Colombia, como referentes para promover la prospectiva y desarrollo de la educación superior y contra con modelos de calidad que permitieran cualificar las diferentes funciones de la universidad y enfrentar los desafíos que plantean la globalización, la gestión del conocimiento y la sociedad de la información.

Teniendo en cuenta que nuestro contexto, necesidades y prioridades son distintas a las de otros países de la región y del mundo debidos a nuestra diversidad regional, nuestra multiculturalidad étnica, idiosincrasia, etc., surge la pregunta: cómo responder, desde la didáctica, a esos retos?

En la época actual, cuando nos enfrentamos a los requerimientos de la globalización, es importante desarrollar una visión crítica de cara al aprender a aprender. Esto involucra el desarrollo y perfeccionamiento de unas competencias fundamentales que permitan enfrentar los cambios, retos y avances de la nueva era y asumir un desempeño práctico y competitivo en la vida productiva e industrializada del país. 

Según se manifiesta en la Declaración Mundial de la Educación Superior (1998) en su preámbulo “si se carece de instituciones de educación superior e investigación adecuadas que formen una masa crítica de personas cualificadas y cultas ningún país podrá garantizar un auténtico desarrollo endógeno y sostenible; los países en desarrollo y los países pobres, en particular no podrán acortar la distancia que los separa de los países desarrollados industrializados.”, por lo que se hace necesario cualificar y culturizar a las comunidades universitarias, enseñar a pensar desde los avances científicos y tecnológicos para construir y transformar a partir de ellos la realidad productiva del país, sin dejar de lado la responsabilidad social, política y cultural frente a las comunidades que integran nuestro país.

Desde esta perspectiva, los retos de la Docencia Universitaria deben estimular la gestión de procesos investigativos a través de la práctica, la enseñanza y el saber para crear ambientes didácticos y metodológicos orientados a la formación integral, profesional y disciplinar de los estudiantes universitarios (Londoño, G., 2014). El carácter de reflexión de la práctica docente permite destacar elementos propios de un conjunto de actuaciones relacionadas con procesos de enseñanza de orden deductivo e inductivo que generan un ambiente de aprendizaje fundamentado en un Modelo Participativo, establece estrategias y actividades enfocadas en el planteamiento de situaciones problema, el estudio de casos hipotéticos y reales y la confrontación con expertos, entre otras funciones destinadas a la potenciación del aprendizaje que a su vez se contraponen al paradigma tradicional del ejercicio docente.

Los cambios culturales han favorecido las prácticas de la Docencia Universitaria en los procesos de construcción del conocimiento a través de la Didáctica de la Educación Superior, teniendo en cuenta los principales factores que influyen en el aprendizaje, tales como las actitudes, las aptitudes y los contenidos (Latorre, C., 2016). Así mismo, la motivación hacia el aprendizaje en el aula o contextos de práctica posibilita la implementación de recursos que confluyen en el uso de la tecnología y teorías aplicables de forma amplia, creativa y pertinente para lograr un mayor impacto en el proceso de enseñanza; de esta forma la capacidad de aprendizaje, vinculada con los métodos y técnicas de estudio propias de las competencias del individuo, favorecen la construcción de un conocimiento de carácter constructivista a partir del vínculo entre los contenidos y la confrontación de la realidad, y la transformación del concepto de aula como espacio de recepción de conocimientos a partir del trabajo en equipo, la comunicación, el liderazgo y la creatividad en el ámbito universitario.
Igualmente, aparte de la enseñanza, en la educación superior es primordial la actividad de investigación en los distintos niveles del saber, a través de la cual el estudiante aprende a ser autónomo emocional y económicamente, permitiendo así que el país cuente con ciudadanos productivos, capacitados y con oportunidad de desarrollar sus competencias en una sociedad con igualdad de oportunidades. En la actualidad con la globalización, otro de los roles de la educación consiste en ver a la misma, como una inversión llamado capital humano, donde los grados obtenidos constituyen la oportunidad para consolidar el crecimiento y desarrollo del país.
Por otro lado, la tendencia a la globalización como una mirada retrospectiva de los movimientos históricos a través de los siglos, ha introducido cambios en los diferentes campos de acción; razón por la cual es la Didáctica Universitaria una de las disciplinas que más ha de estar vinculada a estos cambios. Más que un concepto, son las vivencias en las prácticas educativas del docente universitario las que son capaces de fortalecer cada día su enseñanza, mediante la creatividad, la innovación y la interacción con su contexto, para poder mantener el vínculo de formación y profesionalización con sus estudiantes y sus expectativas humanas y a nivel laboral.

Si bien es cierto que la didáctica tiene distintos puntos de vista, desde la conceptualización de didáctica general y especifica quizá la que más se aproxima al reto planteado por la globalización y las nuevas exigencias que ésta trae a los docentes universitarios que tienen como deber y obligación enseñar a pensar y a actuar dentro del propio contexto de los estudiantes es la propuesta por González (1989:55) "La didáctica es un campo científico de conocimientos teórico-prácticos y tecnológicos, cuyo eje central es la descripción-interpretación y práctica proyectiva de los procesos intencionales de enseñanza-aprendizaje que se desarrolla en contextos de relación y comunicación para la integración de la cultura con el fin de transformarla". Esto quiere decir que la didáctica debe observarse desde la elaboración de los PEI de las universidades, la selección de contenidos y por ende la estructuración de los planes de estudio, los recursos, la evaluación de procesos acordes a las exigencias de la población estudiantil, el entorno próximo, el país y las demandas de una modernidad liquida como lo menciona Zygmunt Bauman (2013) en su libro "los retos de la educación en la modernidad líquida"
En términos generales, esto significa que la educación tradicional en la universidad debe dar paso a una didáctica universitaria como una responsabilidad para llegar a la calidad educativa, apuntando que el sujeto se someta a cambios mejorando su capacidad de productividad en su desarrollo Humano, y se forme como pensador crítico e investigador de una sociedad en constante cambio.

De acuerdo con lo anterior, podemos entonces afirmar que la didáctica universitaria, en primer lugar, se reconoce como disciplina específica dentro del campo didáctico y como tal es entendida como una didáctica especializada cuyo objeto es el análisis de lo que sucede en el aula universitaria orientado hacia la formación de una profesión (Lucarelli, 2000, p.36). Es desde este concepto, que debemos mirar, revisar y analizar los retos planteados y para responder la pregunta inicial, es preciso afirmar que es el docente universitario es quien debe constantemente replantear sus didáctica, ser auto crítico y reflexivo, pero lo más importante, ser dinámico en su forma de enseñar ya que precisamente si algo caracteriza este mundo globalizado es el dinamismo.

Adicionalmente, en este mundo globalizado, es un reto para la universidad entrar en esta dinámica de un contexto moderno que cambia a pasos agigantados, razón por la que los docentes universitarios deben tomar conciencia de los retos que tienen al formar a los profesionales del mañana y asumir la docencia universitaria, según Londoño, “más allá de un ejercicio mecánico o instrumental, pues no se puede concebir el trabajo del profesor universitario como una acción que se circunscribe al aula”(Londoño,2014: 29); el docente universitario debe investigar en su campo, debe tener en cuenta las necesidades de la sociedad actual y de los profesionales que está formando. El trabajo del docente universitario conlleva una gran responsabilidad con las nuevas generaciones y con el futuro de la sociedad.

Según esto, el profesor universitario debe cumplir un papel más allá de la simple transmisión de conocimientos; debe ser facilitador de procesos de construcción de conocimiento, motivar el aprendizaje, acompañar y ejercer su labor educativa de manera pertinente a particularidades de jóvenes y adultos, Además, al profesor universitario le corresponde crear el ambiente de aprendizaje más propicio para cada grupo de alumnos para que estos se encuentren motivados al aprendizaje e impulsados a interiorizar lo que en ese momento están viviendo (Bonilla, 2002: 11-13). A fin de optimizar la labor del profesor De La Torre (2002:7) señala que el profesor debería trabajar en su capacitación docente en los siguientes aspectos: formación, innovación e investigación ya que "innovar, formar e investigar son tres momentos de un mismo proceso hacia el cambio y la calidad sostenida".

A manera de reflexión podemos resaltar en el tema de la docencia universitaria, retomando el texto de José Raúl Bonilla y Margarita Rosa Rendón, que el docente debe centrarse en lo quiere lograr con lo que plantea, intentando ver que es lo que se dificulta al estudiante en el momento de recibe conceptos de un tema; así como  que estrategias, recursos y actividades está utilizando.
No obstante,  los retos planteados a lo largo de este documento existen otros desafíos que afectan las didácticas universitarias, como los menciona asertivamente ( Moreno T 2011) en la revista perspectiva educacional: aulas sobrepobladas, diversidad del alumnado, currículo universitario fragmentado y condiciones laborales del profesorado. Si bien es cierto el problema de aulas sobresaturadas que se da gracias a la democratización de la educación, favorece a los jóvenes de poblaciones socioeconómicas que anteriormente no tenían la posibilidad de acceder a la educación superior, tan bien afecta el desarrollo de didácticas y dinámicas empleadas en el aula por los docentes universitarios. Sin duda esto lleva a encontrar en las aulas diversidad de culturas, etnias y condiciones lo cual hace que el docente se exija mucho más ya que debe implementar estrategias y metodologías que involucren a todos los miembros del grupo de estudiantes de una manera eficaz y eficiente para lograr la interiorización de los conocimientos y el desarrollo de competencias investigativas y profesionales.

Como vemos, no es fácil la situación a la que se enfrenta la educación superior y en si el docente universitario que tiene un papel determinante en la forma como se sortean estos nuevos requerimientos que la sociedad hace a la universidad; por lo tanto se requiere de docentes cualificados que asuman responsablemente estos nuevos retos, con la capacidad de liderar procesos de enseñanza aprendizaje a partir de trabajos colaborativos donde se fortalezca el desarrollo de capacidades y competencias que permitan a las nuevas generaciones asumir con responsabilidad y en forma competente la construcción de una nueva sociedad que se está gestando en nuestro país.

La anterior recapitulación indica que Colombia es un territorio de multiculturalidad étnica y diversidad regional que exige transformar los estándares de formación profesional, por lo tanto, para responder acertadamente a los nuevos desafíos de la educación superior del siglo XXI, es fundamental emplear estrategias metodológicas provenientes de un modelo socioconstructivista que permita afrontar de forma efectiva las diversas dificultades presentes en una sociedad cada vez más compleja y cambiante.
La Educación Superior es una composición de un todo de partes de distinta naturaleza; dicha heterogeneidad se relaciona de forma intrínseca con las habilidades, disposiciones, actitudes y valores de los educandos que demandan un rol distinto en las prácticas pedagógicas del ámbito universitario para lograr la construcción de un aprendizaje autónomo orientado a introducir cambios en el ejercicio de la profesión (Moreno T., 2011). Por consiguiente, la práctica docente exhorta la incorporación de las tecnologías de información y comunicación para promover un estilo de enseñanza-aprendizaje atractivo y novedoso en un contexto histórico-social que requiere la aplicación de conocimientos funcionales y sucesivos.
La creatividad, aprender a comunicar, ser colaborativo, y desarrollar el pensamiento crítico son herramientas claves que se deben promover en la educación actual. (revista semana, agosto 2016). Bajo estos retos, además de los ya mencionados, se requiere que el docente, en especial el universitario, redireccione sus estrategias metodológicas, y con la ayuda de la didáctica, contribuya a promover la enseñanza para enfrentar estos desafíos, pero más importante, estimular y lograr el aprendizaje.
En este orden de ideas, en la formulación y transformación de las políticas educativas del país, el docente universitario debe tener en cuenta estrategias metodológicas que, en el marco de la pedagogía crítica y la didáctica, contribuyan a que el estudiante juzgue la realidad e intervenga en ella con el fin de hacer múltiple y diverso lo que es único y uniforme. Desde esta perspectiva Andrade & Muñoz (2004), presentaron el Taller Crítico como una técnica y conjunto de actividades destinadas a centralizar las habilidades de lectura y escritura como eje transversal de formación en el ámbito de la educación superior para profesionalizar con sentido crítico y responsabilidad social.
Los resultados de las pruebas SABER PRO (Exámenes de Calidad de Educación Superior) y Saber) exigen constantemente la necesidad de fortalecer las habilidades de lectura y escritura. El Taller Crítico posibilita la generación de un discurso académico proveniente del Saber Hacer en contexto gracias a la comunicación multidimensional en el proceso, la manifestación de actos cognoscentes significativos y socialmente útiles, la investigación formativa, el aprendizaje autónomo, la evaluación integral y la interacción en el aula.
Herramientas didácticas, como esta del taller crítico, contribuyen a que los estudiantes comprendan la realidad, influya en ella y tenga posibilidad de actuar y trasformar para mejorar (Andrade y Muñoz, 2012), este actuar y transformar es necesario en la actualidad, ya que las dinámicas de la modernidad están direccionadas a uno de los fenómenos más importantes del siglo XXI es decir la globalización, en donde la era de la informática y las comunicaciones han dado facilidad en la búsqueda y el acceso de la información, a esto se le suma que los mercados de las potencias económicas están entrando con facilidad en los entornos de los países subdesarrollados generando un proceso de cultura generalizada. La importancia del taller critico radica en que aporta a los estudiantes instrumentos académicos, metodológicos y discursivos para entender las lógicas económicas y políticas que lo afectan y lo benefician y de esa manera tome decisiones que favorezcan el bien común, y de una u otra forma frenen y modifiquen las dinámicas de los grandes conglomerados económicos que intentan utilizar la globalización para obtener grandes beneficios sin retribuir en mayor medida a las economías en vía de desarrollo.
Es precisamente, el taller crítico el espacio donde ocurren circunstancias que provocan el intercambio de conocimientos; allí se trabaja, a partir de la realización de actividades específicas de manera colectiva, la transformación de la relación entre docente y estudiante como una interacción donde se ejercita el juicio y la habilidad mental para comprender procesos, determinar causas, escoger soluciones prácticas, estimular el trabajo cooperativo, preparar actividades en grupo, fomentar la creatividad y la iniciativa, manejar con propiedad las temáticas de trabajo, desarrollar la capacidad de los líderes, propiciar la confrontación del conocimiento y aportar en la resolución de problemas, entre otros.

En otras palabras, lo que caracteriza a un taller critico es  la participación y el ejercicio de un pensamiento crítico que posibilita la actividad de razonamiento; en palabras del norteamericano Maurice A. Finocchiaro (1997), “la actividad desarrollada desde el pensamiento crítico consiste en dar razones para hacer conclusiones; en llegar a conclusiones basándose en razones; o en deducir consecuencias a partir de premisas”.  Es decir,  lo fundamental del taller critico es desarrollar las habilidades que tienen los estudiantes para poder desarrollar los potenciales, en los cuales se proyecta. Se trata entonces de conocer esas habilidades, apropiarse de ellas y generar la capacidad de crecer eruditamente, convirtiéndose en un individuo capaz de resolver satisfactoriamente cualquier problema que se le presente; estar en condiciones de analizar y buscar soluciones donde su desempeño que se verá reflejado con mejores resultados y, sin duda alguna, proporcionar nuevas ideas para el trabajo en equipo.
De igual manera el papel del docente es activo en la sociedad, respondiendo en todo momento a las circunstancias que lo rodean para inducir, inferir, deducir, criticar y proponer para mejorar su propia práctica.

En conclusión, dentro del contexto de la enseñanza superior el papel que debe asumir el docente es el facilitador del proceso de formación; de él depende en gran medida la transformación social en medio de este mundo parcialmente globalizado, reflexionar ante la realidad social inmediata y del mundo entero, ajustar los conocimientos a las necesidades del contexto, aplicar una didáctica critica, nacida del deseo y del disgusto. disgusto por una sociedad injusta y el deseo por transformarla (Martín Rodríguez Rojo); emplear una metodología en la que se puedan llevar al aula casos reales, para la discusión y el hallazgo de posibles soluciones, abrir el debate de los asuntos que mueven la existencia diaria y necesitan de la mirada crítica, de la generación de ideas innovadoras, capaces de romper los muros de la ignorancia, de la apatía, de la indiferencia; emplear la comunicación como herramienta contundente para cambiar, para crecer y fortalecer procesos se significación social.
El docente universitario debe saber comunicar su saber a las nuevas generaciones que está formando, para ello necesita tener unas bases de pedagogía; debe conocer a la persona que está educando y el entorno en el que se encuentra; hay que aprender a ser parte de un equipo de personas diversas en términos culturales (Catalina Valenzuela, agosto 26). El docente universitario debe poseer un espíritu de líder y saber comunicarlo a los estudiantes.

Las anteriores afirmaciones, que otorgan respuesta a las necesidades y prioridades en el ámbito educativo de las instituciones de educación superior en Colombia,  provienen precisamente de un grupo de docentes intelectuales dedicados al ejercicio de investigación en función de la búsqueda incesante de métodos, estrategias, herramientas y técnicas relevantes que posibiliten la trasformación de un modelo de enseñanza y aprendizaje tradicional en una práctica pedagógica orientada en la generación y apropiación de un pensamiento y conocimiento sociocrítico acorde a la diversidad regional, multiculturalidad étnica e idiosincrasia.