martes, 25 de mayo de 2010

LA EDUCACIÓN VIRTUAL DENTRO DE UNA PERSPECTIVA DE SISTEMA


La educación virtual es el eslabón más reciente en la evolución de la Educación A Distancia, la cual se define como "el proceso de enseñanza y aprendizaje realizado por estudiantes y profesores que están separados por la distancia y algunas veces por el tiempo"; en contraste con la educación presencial tradicional donde el profesor y el alumno se encuentran en el mismo lugar, al mismo tiempo. Esto significa que si el profesor y el alumno están separados por la distancia, necesitan un medio de comunicación artificial que posibilite el intercambio de información y la interacción entre ellos. En la actualidad, ese medio lo proveen las nuevas tecnologías de información y comunicación (NTIC).

Sin embargo, esto no resulta tan simple. Para lograr el éxito en este proceso, es necesario abordarlo desde una perspectiva sistémica en la que, además del uso de estas tecnologías que permiten un amplio rango de nuevas y excitantes formas en que el profesor puede presentar y compartir información e interactuar con el estudiante, es necesario considerar otros 3 aspectos fundamentales: a) los contenidos, con base en el conocimiento que debe ser impartido por la organización educativa, las necesidades de los estudiantes y lo que ellos necesitan aprender; b) el diseño instruccional, como resultado del trabajo colectivo de expertos en contenidos, diseñadores gráficos, productores de materiales y especialistas en tecnología, para proveer a los estudiantes de los medios que faciliten y fomenten el aprendizaje activo y cooperativo, y c) la interacción, a partir del cambio de rol en profesores y alumnos, en el cual el primero asume el papel de orientador que acompaña a sus estudiantes en los procesos de aprendizaje, investigación y solución a problemas del entorno y el segundo "aprende a aprender" con base en la autogestión formativa que lo hace más autónomo intelectualmente.

GLOBALIZACIÓN, EDUCACIÓN Y TIC




Una de las revoluciones más esperadas en este nuevo siglo es, sin lugar a dudas, la plena apropiación e integración que la educación haga de las Tecnologías de Información y Comunicación–TIC como apoyo a los procesos de enseñanza/aprendizaje en el ámbito no solo de lo presencial sino de lo virtual (e-learning) y la adecuada combinación de estas dos modalidades -denominada blended learning (o b-learning)- en el contexto de una sociedad marcada por una creciente explosión y expansión de la información, a la par de la de aparatos y medios que permiten, por un lado acceder a la misma de manera masiva, rápida y eficientemente y, por otro, clasificarla, procesarla, almacenarla y distrIbuirla a través de múltiples dispositivos y en muy variadas formas y formatos; sin contar con la amplia gama de opciones para compartirla e intercambiarla mediante la interacción entre personas alrededor del mundo a través de internet.

Sin embargo, el objetivo de esta “revolución” no deben ser los medios ni las herramientas que proporciona la tecnología, sino la posibilidad de enfrentar el desafío que representa alcanzar, a través de la educación, un desarrollo sostenible y equitativo, que priorice la capacidad del ser humano y le posibilite desarrollar competencias para desempeñarse y desarrollarse en un mundo globalizado que marca profundas desigualdades en los niveles de progresos y desarrollo. La globalización no es un fenómeno homogéneo que involucre por igual a toda la sociedad, porque aunque ha generado grandes progresos y oportunidades, también ha traído dificultades, especialmente en países que, como el nuestro, se caracteriza por el alto grado de consumo, a diferentes escalas, debido a su escaso desarrollo, especialmente en el ámbito educativo, investigativo y tecnológico.

De acuerdo con lo anterior, el aspecto más importante que debemos considerar en la educación es la responsabilidad social que subyace en ella; razón por la cual, es necesario que su gestión se desarrolle de forma abierta y flexible, con amplia cobertura, calidad y pertinencia, haciéndose cada vez más eficiente en sus funciones pedagógicas, administrativas, investigativas y de proyección social, con el fin ofrecer alternativas de solución a las necesidades y a los retos del mundo moderno.

Desde esta perspectiva, el futuro de nuestros países, como lo propuso, hace ya más de una década la UNESCO, “dependerá en buena medida de su capacidad para potenciar la generación de nuevo conocimiento, donde el elemento estratégico, para lograr el mayor beneficio colectivo, será la capacidad para crear, adaptar y adoptar las nuevas tecnologías” (UNESCO, 1998). Para ello es necesario innovar y transformar los espacios académicos, replanteando no solo los contenidos sino los métodos, los espacios académicos y las estrategias pedagógicas y didácticas para posibilitar una mayor flexibilidad y capacidad de respuesta a estos desafíos. Es aquí donde las TIC encuentran su principal potencial de desarrollo en el ámbito educativo

Como vemos, la globalización está íntimamente relacionada con la evolución del conocimiento en términos de función, actores y herramientas. Como lo propone Roberto Rosero “dentro de una escala de difusión, históricamente se pasó de un poder basado en tener y difundir el conocimiento, siendo el actor principal el profesor (o sabio), a un poder basado en la creación, aplicación y difusión cooperativa del conocimiento como parte del trabajo y en el que los actores son alumnos y profesores que conforman grupos en red altamente competitivos e interconectados” (Rosero, 2001).

De ahí, que sea necesario abordar la implementación de las TIC en la educación dentro del contexto de la globalización y de los procesos de cambio, tanto en la sociedad como en las instituciones educativas. Es allí donde se encuentra el verdadero origen de la llamada "sociedad del conocimiento", en la que el principal medio de producción ya no es la tierra, ni el dinero, ni el trabajo físico, sino el conocimiento incorporado a las diferentes actividades del hombre.

Lo anterior implica que todas las organizaciones, incluidas las educativas, tienen que convertirse en “organizaciones” del conocimiento con estructuras virtuales y dinámicas, abandonar las rígidas jerarquías de niveles bidimensionales (jefes y subalternos),funcionalistas y de resultados individuales; para centrarse en los individuos sintetizadores de oportunidades, polifuncionales, autogestores que promueven alianzas estratégicas y lideres de equipos colaborativos en los que el control no se hace por autoridad sino a través de flujos flexibles de información, generando, de esta forma, redes de conocimiento basadas en la reflexión y el análisis permanente del entorno.

Así que, el reto es generar innovaciones que posibiliten y faciliten la creación, organización y gestión del conocimiento. Esto solo es posible mediante la fusión de la educación y la tecnología para crear una nueva revolución del conocimiento focalizada en el capital intelectual y la creatividad de las personas; es decir, que cada individuo y cada organización construirá su posición en la sociedad con base en el conocimiento que posea y en el nuevo conocimiento que sea capaz de generar.

“La educación ya no se puede entender como la enseñanza institucionalizada que tradicionalmente ha proporcionado el sistema educativo, sino que debe ser un proceso permanente de apropiación, construcción y confrontación de conocimientos que las personas van viviendo a lo largo de su vida mediante la interacción con diferentes ambientes” (Rosero, 2001). Esto plantea que el nuevo paradigma de "aprender a aprender" es la clave de la educación para lograr que el estudiante alcance la madurez cognitiva necesaria dentro de una nueva cultura de la autoformación, en la que se le deben formar hábitos que lo hagan intelectualmente más autónomo. Es en esta perspectiva que las Tecnologías de Información y Comunicación proyectan todas sus oportunidades y su inmenso potencial.


REFERENCIAS

ICFES. La educación superior a Distancia en Colombia. Visión histórica y lineamientos para su gestión. Bogotá, septiembre, 2000

ROSERO H., Roberto. La evolución del conocimiento. Seminario “la EAD una alternativa con futuro”. Bogotá, 2001

UNESCO, Plan de Acción para la Transformación de la Educación en América Latina y el Caribe. Caracas, 1998.