jueves, 14 de julio de 2011

DISEÑO Y DESARROLLO DE CONTENIDOS PARA CURSOS VIRTUALES


Si se tiene en cuenta que el aprendizaje ocurre a través de las experiencias del estudiante, proporcionadas por las actividades planeadas por el profesor; una vez que se han seleccionado los contenidos y se ha desarrollado el plan detallado de actividades y los procesos de evaluación (diseño pedagógico), la etapa definitiva consiste en el diseño comunicacional y la producción de todos los recursos educativos y didácticos, así como los objetos de aprendizaje que permitirán la interacción y la interactividad de los estudiantes con los contenidos y la actividades de aprendizaje, así como y las herramientas que posibilitarán la comunicación de estudiantes-estudiantes; estudiantes-tutores y estudiantes-otras fuentes de información.


DESARROLLO DE CONTENIDOS

Los cursos virtuales, a pesar distintos de los presenciales, conservan algunos principios de una clase presencial y los podemos encontrar de todo tipo, inclusive de carácter “tradicional” por el enfoque pedagógico con que se desarrollan, aunque se ofrezcan a través de un medio basado en internet o en tecnologías web 2.0

Igualmente, una clase desarrollada con apoyo de las Tecnologías de Información y Comunicación, a través de la web, permite realizar actividades que es difícil, y en ocasiones imposible, llevar a cabo en una clase presencial, tales como laboratorios complejos, simulaciones, etc. Son estas capacidades las que deben aprovecharse al máximo e incorporarlas al diseño y la estructura de los cursos virtuales y posibilitar un alto nivel de interactividad entre el estudiante y el material y una altísima interacción entre los estudiantes y entre estos y sus tutores

Adicionalmente, todas las actividades de aprendizaje en un curso virtual deben ser cuidadosamente planeadas y el material estar muy bien preparado, ser abundante, diverso y suficientemente interactivo que permita al estudiante acceder tanto individualmente, como en grupos (si se trabaja colaborativamente) de forma tal que facilite: 1) al estudiante aprender a su propio ritmos y 2) al profesor dedicarse al acompañamiento, la tutorización y la interacción con sus alumnos.

En este mismo sentido, tanto los contenidos como los materiales deben ser fácilmente actualizados, lo que implica que el diseño de los cursos debe permitir a los estudiantes sacar el mayor provecho posible de las actividades de aprendizaje propuestas, mediante una adecuada combinación de recursos digitales, multimediales y web, apoyados en material complementario y recursos sincrónicos y asincrónicos de comunicación de modo que tanto lo textual como lo audiovisual; lo gráfico como lo verbal; lo textual como lo icónico se combinen armónica, adecuada y estéticamente para hacer del aprendizaje una experiencia enriquecedora, cautivadora y entretenida.

No obstante, es importante tener en cuenta, como lo menciona Adonis Chrysos(1999), que diseñar y estructurar un buen curso virtual es el equivalente a escribir y publicar un buen libro; en el que la calidad no radica en el medio utilizado sino en el contenido, y es el autor quien da esa calidad, pero recíprocamente, las recompensas académicas son altamente significantes, ya que para muchos estudiantes una clase virtual, es la mejor manera de ampliar su conocimiento social y cultural e incluso, en algunos casos es una alternativa más eficaz que una clase presencial.

Lo anterior implica un estrecho trabajo colaborativo entre expertos temáticos, tutores y diseñadores comunicacionales (gráficos, multimedia, web, etc.) a partir del manejo de diferentes enfoques pedagógicos y teniendo como eje los diferentes estilos de aprendizaje de los estudiantes.

jueves, 21 de abril de 2011

QUÉ HEMOS DE "SABER" Y "SABER HACER", LOS PROFESORES DE EDUCACIÓN SUPERIOR, ESPECIALMENTE EN MODALIDAD ABIERTA Y A DISTANCIA?


Este artículo tiene su origen en la pregunta planteada por la Facultad de Ciencias y Tecnología de la Vicerrectoría de Universidad Abierta y a Distancia - Universidad Santo Tomás

“Los dogmas de un tranquilo pasado son ahora inadecuados para nuestro tormentoso presente; como nuestra situación es nueva, tenemos que pensar y actuar en forma nueva”.
Abraham Lincoln.

¿QUÉ HEMOS DE "SABER" Y "SABER HACER", LOS PROFESORES DE EDUCACIÓN SUPERIOR, ESPECIALMENTE EN MODALIDAD ABIERTA Y A DISTANCIA?

Es difícil llegar a un consenso acerca de cuáles son los conocimientos, habilidades y actitudes que un “buen profesor” de educación superior debe poseer, pues ello depende de la postura teórica y pedagógica que adopte, así como de la visión filosófica, valores y fines con los que asuma el compromiso. Sin embargo, como lo menciona el Padre Alfonso Borrero S.J., el redimensionamiento de la actividad educativa; el cambio en las relaciones entre el profesor, el estudiante y el medio social; el cambio de la cultura académica ahora centrada en el “aprender a aprender”; la sensibilización y capacitación de la comunidad académica para enfrentar estos nuevos procesos (BORRERO,2004), nos permiten identificar algunas áreas generales de competencia docente.

Por otra parte, la accesibilidad a la información a través del uso intensivo de las TIC; la globalización e internacionalización de la educación, la gestión de la calidad enfocada a insumos, productos y procesos; estudiantes más autónomos y críticos; la flexibilización curricular, pedagógica y de la gestión universitaria, entre otros, han producido cambios en el ámbito de la educación a distancia que requieren el desarrollo de competencias coherentes con la idea de formación integral, de manera tal que los profesores puedan apoyar eficaz y eficientemente al estudiante en la construcción de su conocimiento, acompañarlo en su crecimiento cognitivo y espiritual y orientarlo en su actuar en el contexto de sus entornos (personal, familiar, laboral y social).

En este sentido, encontramos nuevos escenarios en lo productivo-laboral; en lo científico-tecnológico; en la gestión de la información y el conocimiento; en lo cultural; en lo demográfico-poblacional y en lo axiológico (GONZALEZ, 2004), que generan nuevas competencias en los estudiantes y, por ende, en los docentes, provocando que estos últimos deban asumir nuevos roles para atender las nuevas demandas de formación. Igualmente, el avance de las tecnologías de la información y la comunicación en los últimos años, hacen que muchos planteamientos de la educación a distancia deban modificarse y ajustarse a nuevas dinámicas relacionadas con la generación de ambientes de aprendizaje, estrategias para enseñar y aprender, medios y recursos educativos y formas de comunicación e interacción.

Desde esta perspectiva, se proponen las siguientes competencias generales de lo que debe “saber” y “saber hacer” un profesor, tanto en el contexto de la docencia superior en general, como en particular en la modalidad abierta y a distancia:

• Poseer los conocimientos teórico-prácticos, profundos y actualizados, de las asignaturas y temáticas que enseña.
• Dominar conceptual y prácticamente diversos recursos, métodos y estrategias activas de enseñanza.
• Diseñar contenidos, recursos educativos, objetos y ambientes de aprendizaje
• Tener una actitud proactiva y abierta al diálogo, la reflexión y la crítica
• Motivar a sus estudiantes para el aprendizaje autónomo, la investigación, el emprendimiento y la competitividad.
• Innovar constantemente las estrategias metodológicas que le permitan dinamizar el aprendizaje
• Resolver problemas y tomar decisiones asertiva y creativamente.
• Trabajar colaborativamente en equipo
• Actuar laboralmente con ética, disciplina y calidad
• Comunicar ideas e información de manera efectiva
• Poseer la capacidad para ubicar, seleccionar, organizar, sistematizar y presentar información útil, relevante y pertinente.
• Planificar actividades, tiempo y recursos, controlando resultados
• Evaluar y retroalimentar permanentemente, tanto el proceso formativo de sus estudiantes, como su propio desempeño docente.
• Conocer y aplicar las tecnologías de información y comunicación.
• Manejar procesos pedagógicos utilizando plataformas e-learning, redes y comunidades disciplinares, académicas e investigativas virtuales

En conclusión, es necesario considerar un cambio conceptual del maestro universitario, especialmente en la modalidad abierta y a distancia, que le permita convertirse en un mediador, no solo entre el conocimiento y el alumno, sino entre el proyecto filosófico y educativo de la Universidad y el proyecto de vida personal de los estudiantes. Es así como su ejercicio profesional debe basarse en una reflexión permanente sobre su quehacer disciplinar y académico, dejar de ser un “profesional docente” para convertirse en un “docente profesional” que investiga, gestiona conocimiento, trabaja colaborativamente como par, innova en su prácticas y metodologías, comprende su entorno y el de sus estudiantes, se actualiza permanentemente, aprovecha las TIC, se “conecta” e interactúa con el mundo.

REFERENCIAS:

BORRERO, Alfonso S.J. El maestro en la sociedad del aprendizaje. Encuentro de docentes universitarios. Bogotá: ASCUN, .2004

GONZALEZ G., Luis Eduardo. Nuevos roles del docente universitario en la sociedad del conocimiento. Bogotá: ASCUN, 2004

WILLIAMS, John. The confluence of the goals of Technology Education and needs of Industry. Technology in education. 1999.