jueves, 21 de abril de 2011

QUÉ HEMOS DE "SABER" Y "SABER HACER", LOS PROFESORES DE EDUCACIÓN SUPERIOR, ESPECIALMENTE EN MODALIDAD ABIERTA Y A DISTANCIA?


Este artículo tiene su origen en la pregunta planteada por la Facultad de Ciencias y Tecnología de la Vicerrectoría de Universidad Abierta y a Distancia - Universidad Santo Tomás

“Los dogmas de un tranquilo pasado son ahora inadecuados para nuestro tormentoso presente; como nuestra situación es nueva, tenemos que pensar y actuar en forma nueva”.
Abraham Lincoln.

¿QUÉ HEMOS DE "SABER" Y "SABER HACER", LOS PROFESORES DE EDUCACIÓN SUPERIOR, ESPECIALMENTE EN MODALIDAD ABIERTA Y A DISTANCIA?

Es difícil llegar a un consenso acerca de cuáles son los conocimientos, habilidades y actitudes que un “buen profesor” de educación superior debe poseer, pues ello depende de la postura teórica y pedagógica que adopte, así como de la visión filosófica, valores y fines con los que asuma el compromiso. Sin embargo, como lo menciona el Padre Alfonso Borrero S.J., el redimensionamiento de la actividad educativa; el cambio en las relaciones entre el profesor, el estudiante y el medio social; el cambio de la cultura académica ahora centrada en el “aprender a aprender”; la sensibilización y capacitación de la comunidad académica para enfrentar estos nuevos procesos (BORRERO,2004), nos permiten identificar algunas áreas generales de competencia docente.

Por otra parte, la accesibilidad a la información a través del uso intensivo de las TIC; la globalización e internacionalización de la educación, la gestión de la calidad enfocada a insumos, productos y procesos; estudiantes más autónomos y críticos; la flexibilización curricular, pedagógica y de la gestión universitaria, entre otros, han producido cambios en el ámbito de la educación a distancia que requieren el desarrollo de competencias coherentes con la idea de formación integral, de manera tal que los profesores puedan apoyar eficaz y eficientemente al estudiante en la construcción de su conocimiento, acompañarlo en su crecimiento cognitivo y espiritual y orientarlo en su actuar en el contexto de sus entornos (personal, familiar, laboral y social).

En este sentido, encontramos nuevos escenarios en lo productivo-laboral; en lo científico-tecnológico; en la gestión de la información y el conocimiento; en lo cultural; en lo demográfico-poblacional y en lo axiológico (GONZALEZ, 2004), que generan nuevas competencias en los estudiantes y, por ende, en los docentes, provocando que estos últimos deban asumir nuevos roles para atender las nuevas demandas de formación. Igualmente, el avance de las tecnologías de la información y la comunicación en los últimos años, hacen que muchos planteamientos de la educación a distancia deban modificarse y ajustarse a nuevas dinámicas relacionadas con la generación de ambientes de aprendizaje, estrategias para enseñar y aprender, medios y recursos educativos y formas de comunicación e interacción.

Desde esta perspectiva, se proponen las siguientes competencias generales de lo que debe “saber” y “saber hacer” un profesor, tanto en el contexto de la docencia superior en general, como en particular en la modalidad abierta y a distancia:

• Poseer los conocimientos teórico-prácticos, profundos y actualizados, de las asignaturas y temáticas que enseña.
• Dominar conceptual y prácticamente diversos recursos, métodos y estrategias activas de enseñanza.
• Diseñar contenidos, recursos educativos, objetos y ambientes de aprendizaje
• Tener una actitud proactiva y abierta al diálogo, la reflexión y la crítica
• Motivar a sus estudiantes para el aprendizaje autónomo, la investigación, el emprendimiento y la competitividad.
• Innovar constantemente las estrategias metodológicas que le permitan dinamizar el aprendizaje
• Resolver problemas y tomar decisiones asertiva y creativamente.
• Trabajar colaborativamente en equipo
• Actuar laboralmente con ética, disciplina y calidad
• Comunicar ideas e información de manera efectiva
• Poseer la capacidad para ubicar, seleccionar, organizar, sistematizar y presentar información útil, relevante y pertinente.
• Planificar actividades, tiempo y recursos, controlando resultados
• Evaluar y retroalimentar permanentemente, tanto el proceso formativo de sus estudiantes, como su propio desempeño docente.
• Conocer y aplicar las tecnologías de información y comunicación.
• Manejar procesos pedagógicos utilizando plataformas e-learning, redes y comunidades disciplinares, académicas e investigativas virtuales

En conclusión, es necesario considerar un cambio conceptual del maestro universitario, especialmente en la modalidad abierta y a distancia, que le permita convertirse en un mediador, no solo entre el conocimiento y el alumno, sino entre el proyecto filosófico y educativo de la Universidad y el proyecto de vida personal de los estudiantes. Es así como su ejercicio profesional debe basarse en una reflexión permanente sobre su quehacer disciplinar y académico, dejar de ser un “profesional docente” para convertirse en un “docente profesional” que investiga, gestiona conocimiento, trabaja colaborativamente como par, innova en su prácticas y metodologías, comprende su entorno y el de sus estudiantes, se actualiza permanentemente, aprovecha las TIC, se “conecta” e interactúa con el mundo.

REFERENCIAS:

BORRERO, Alfonso S.J. El maestro en la sociedad del aprendizaje. Encuentro de docentes universitarios. Bogotá: ASCUN, .2004

GONZALEZ G., Luis Eduardo. Nuevos roles del docente universitario en la sociedad del conocimiento. Bogotá: ASCUN, 2004

WILLIAMS, John. The confluence of the goals of Technology Education and needs of Industry. Technology in education. 1999.